Hijas y esposas
Hijas y esposas —¿Cuándo, papá? —preguntó Molly, con la sensación de estar viviendo en un mundo extraño y desconocido.
—Como muy pronto el dÃa de San Miguel, el 29 de septiembre. —Y a continuación, siguiendo sus propios pensamientos, añadió—: Y lo peor es que ha perpetuado ese afectado nombre en su hija. ¡Se llama Cynthia! Y uno se acuerda de la luna, y del hombre en la luna con su haz de leña. Cómo agradezco que tú te llames sólo Molly.
—¿Qué edad tiene? Cynthia, quiero decir.
—Ah, acostúmbrate a ese nombre. Yo dirÃa que Cynthia Kirkpatrick tiene más o menos tu edad. Va a una escuela en Francia, donde aprende a darse aires. Vendrá para la boda, y entonces ya os conoceréis; aunque creo que enseguida volverá a marcharse a pasar medio año fuera.