Hijas y esposas
Hijas y esposas —Antes quizá sà —dijo Osborne—, pero ahora ya no. Me mira con recelo, y evita hablar conmigo. Ya sabes que me doy cuenta de estas cosas. Y de esta capacidad de observar las cosas externas procede el talento que yo pueda tener; y es como si mi pan, y el de mi mujer, dependieran de él. ¡Pronto te darás cuenta de cómo están las relaciones con mi padre!