Hijas y esposas
Hijas y esposas Su sangre escocesa (pues nadie dudaba que era de ascendencia escocesa) le daba esa espinosa[12], dignidad que hacía que todo el mundo tuviera la impresión de que debía tratarle con respeto, por lo que en ese punto no tenía nada que temer. No se puede decir que la importancia que le otorgaba ser invitado a cenar a las Towers de vez en cuando le proporcionara un gran placer, pero era una manera de abrirse camino en su profesión, sin ninguna pretensión social.