Hijas y esposas
Hijas y esposas —Gracias. —Al cabo de un rato pareció recuperarse, y comenzó a hablar muy lentamente, casi con indiferencia—. El nombre de mi esposa es Aimée. Aimée Hamley, por supuesto. Vive en Bishoplield, un pueblo cercano a Winchester. EscrÃbelo, pero no se lo digas a nadie. Es francesa, católica, y trabajaba de niñera. Es una mujer muy buena. No debo decirte lo mucho que la quiero. No me atrevo. En una ocasión estuve a punto de decÃrselo a Cynthia, pero ella, al parecer, no me consideraba como un hermano. Quizá no se atrevÃa a entablar una nueva amistad, pero, de todos modos, dale recuerdos de mi parte. Es un alivio saber que alguien comparte mi secreto, y tú eres como de la familia, Molly. Y confÃo tanto en ti como en Roger. Me siento mejor ahora que sé que alguien más conoce el paradero de mi esposa y mi hijo.
—¡Tu hijo! —dijo Molly, sorprendida.
Pero antes de que él pudiera contestar, MarÃa entró para anunciar:
—La señorita Phoebe Browning.
—Dobla ese papel —dijo él enseguida, poniendo algo en las manos de Molly—. Que no lo vea nadie más.