La casa del paramo

La casa del paramo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La señora Browne pasó la tarde con Maggie dando vueltas a la buena nueva. De vez en cuando se apartaba del asunto para hablar de Edward y lo beneficioso que sería aquel noviazgo para su futuro.

—Veamos… Está la casa de Combehurst, cuyo alquiler ascendería a unas ciento cincuenta libras anuales, pero eso no lo contaremos. Y también están las canteras —como no había encontrado una pizarra, la señora Browne sumaba con los dedos—, que supondrán unas doscientas libras anuales, pues no me creo esas historias del señor Buxton de que sólo gana con ellas siete peniques; y luego está Newbridge, que seguro que le reporta mil trescientas libras. ¿Cuánto llevo, Maggie?

—Mamá, será mejor que se eche un rato; parece muy acalorada —dijo Maggie con dulzura.

¿Cómo podía tener esa visión de su matrimonio con un hombre como Frank? Los comentarios de su madre la entristecieron más de lo que había previsto; la excitación de la mañana empezaba a tener sus consecuencias, y Maggie quería estar sola bajo el espino, donde había soñado pasar una tarde apacible y reflexiva.

Nancy entró para volver a colocar cucharas y vasos en la alacena. La cuidadosa criada rompió uno de éstos sin querer, y se apresuró a levantar la vista hacia su señora, que solía castigar esa clase de desaguisados con una buena reprimenda.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker