La prima Phillis

La prima Phillis

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Muy bien, Paul! «Esclavos, obedeced en todo a vuestros amos de este mundo[18]». A veces tenía miedo de que Edward Holdsworth te estuviera dando demasiada libertad.

—¡Pobre señor Holdsworth, estará en medio del océano! —exclamó la prima Holman.

—Que va… —contesté—, ya ha desembarcado. He recibido una carta suya desde Halifax.

Empezaron a llover las preguntas. ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Qué hacía? ¿Le gustaba? ¿Qué tal la travesía? Etcétera.

—Nos hemos acordado tanto de él cuando oíamos ulular el viento. ¿Sabes que ha derribado el viejo membrillo, Paul? El que está a la derecha del peral gigantesco. Se cayó el lunes hizo una semana. Precisamente esa noche le pedí al pastor que rezara de manera especial por todos aquellos que estuvieran en la mar, y él me contestó que quizá el señor Holdsworth ya hubiera desembarcado; pero yo le dije que, aunque él no necesitara su oración, seguro que les iría bien a muchos otros que precisaban los cuidados del Señor. Phillis y yo pensábamos que la travesía duraría un mes.

Phillis empezó a hablar, pero pareció anudársele la voz. Y era un poco más aguda de lo habitual cuando dijo:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker