La prima Phillis
La prima Phillis —Pensábamos que durarÃa un mes, o incluso más, si viajaba en un barco de vela. Lo hizo en un vapor, ¿verdad?
—El viejo Obadiah Grimshaw tardó más de seis semanas en llegar a América —comentó la prima Holman.
—Supongo que todavÃa no puede contarnos si le gusta su nuevo trabajo… —dijo el pastor.
—No —respond×. Acaba de llegar. La carta sólo ocupa una página. Se la leeré, ¿de acuerdo?
Querido Paul:
Hemos desembarcado sanos y salvos después de una travesÃa espantosa. He pensado que te agradarÃa saberlo, pero ahora no puedo extenderme más porque el vapor que regresa a Inglaterra está haciendo señales para que le lleven el correo. Volveré a escribirte muy pronto. Parece que ha pasado un año desde que salà de Hornby, y mucho más tiempo desde que estuve en la granja. Tengo mi ramillete a salvo. Recuerdos a los Holman de mi parte.
Afectuosamente,
E. H.
—No es mucho, la verdad —dijo el pastor—. Pero es un consuelo saber que se encuentra en tierra en estas noches tan ventosas.