La prima Phillis
La prima Phillis —Escúchame, primo Paul —habÃa adoptado la costumbre familiar de tratarme de tú y de dirigirse a mà de ese modo—, a nuestra Phillis le pasa algo, y algo me dice que tú sabes lo que es. No creo que ella pudiera enamorarse de alguien como tú —no era ningún cumplido, pero Betty no dedicaba una palabra halagüeña ni a la persona que más respetaba—, pero ¡ojalá que ese Holdsworth no hubiera aparecido nunca por aquÃ! De modo que ya sabes lo que pienso.
Y lo que pensaba no tenÃa maldita la gracia. No supe cómo responder al sagaz comentario de la mujer que ponÃa de manifiesto su percepción de lo que ocurrÃa; asà que, para salir del paso, adopté un aire de sorpresa.
—¿Que a Phillis le pasa algo? Me gustarÃa saber qué ves de raro en ella. No puede estar más radiante.