La prima Phillis

La prima Phillis

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Bueno, ¡al fin lo había dicho! El pastor, al menos, conocía mi intervención en el asunto. Apreté los labios y esperé a oír lo que tuviera que decirme. No miré su cara; fijé los ojos en la pared de enfrente. Empezó a hablar, pero se interrumpió y se puso a hojear el libro que tenía delante. ¡Qué silencio tan terrible el de aquella sala! No corría ni un soplo de aire en el exterior. A través de los ventanales abiertos no se oía ni el susurro de las hojas, ni el piar ni el aleteo de los pájaros… Ni un sonido, nada. El reloj de la escalera, la fuerte respiración del pastor… ¿no cesarían nunca? Incapaz de soportar aquel profundo silencio, volví a hablar:

—Lo hice con la mejor intención.

El pastor cerró el libro de golpe y se levantó. Entonces vi su indignación.

—¿Con la mejor intención, dices? ¿Así que lo mejor era contarle a una jovencita algo que jamás mencionaste a sus padres, que confiaban en ti como si fueras su propio hijo?

Empezó a andar de un lado para otro, a lo largo de los ventanales abiertos, dando vueltas a los sombríos pensamientos que mi indiscreción le inspiraba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker