La prima Phillis

La prima Phillis

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Él apenas prestó atención a mis palabras, y subió torpemente los escalones para saltar la cerca y poder irse a su casa. Tampoco yo tardé en volver a la granja. Phillis se había movido, había pronunciado dos o tres tenues palabras. Su madre estaba a su lado, y le metía la cuchara en la boca, sin que ella fuera demasiado consciente. Se convocó a las demás personas de la casa para la oración nocturna por primera vez en muchos días. Era la vuelta a los hábitos cotidianos de salud y felicidad. Pero en aquellos días de silencio nuestras propias vidas habían sido una oración muda. Nos congregamos todos en la sala de estar, nos miramos con el extraño reconocimiento de la gratitud en el semblante. Nos arrodillamos; esperamos a oír la voz del pastor. Pero éste no comenzó a hablar como de costumbre. No podía; se le anudaba la voz en la garganta. Instantes después oímos un sollozo intenso de hombre. Entonces el viejo John se volvió sobre sus rodillas y dijo:

—Pastor, creo que nuestras almas han alabado siempre la voluntad del Señor, aunque nunca hayamos hablado de ello. Quizá Él no necesite esta noche nuestras palabras. Que Dios nos bendiga a todos, ¡y que libre a nuestra Phillis de todo mal! Amén.

La oración espontánea del viejo John fue toda nuestra plegaria aquella noche.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker