La prima Phillis
La prima Phillis —¿No te parece guapo? —le pregunté.
—Es posible… SÃ… Casi no le he mirado —respondió ella—. Pero ¿no tiene mucho aire de extranjero?
—SÃ, en Inglaterra nadie se corta el pelo como él —dije.
—Me gusta que los ingleses parezcan ingleses.
—No creo que para él tenga importancia. Dice que empezó a cortárselo asà en Italia porque era como lo llevaba todo el mundo, y que ahora le parece una tonterÃa cambiarlo.
—No es ninguna tonterÃa si empezó a cortárselo asà en Italia para no diferenciarse de la gente, porque aquà nadie lleva el pelo de ese modo.
Yo estaba un poco molesto con Phillis por criticar con tanta lógica a mi amigo, y decidà hablar de otra cosa.
—¿Cuándo volverá tu madre?
—Supongo que en cualquier momento. Pero tenÃa que visitar a la señora Morton, que está enferma, y tal vez tenga que quedarse con ella y no pueda regresar hasta el almuerzo. ¿No tendrÃas que ir a ver al señor Holdsworth, Paul? Quizá vuelva a sentirse mal.