Los amores de Sylvia
Los amores de Sylvia 22
SE AGUDIZAN LAS SOMBRAS
Pero antes de que Coulson se casara ocurrieron muchas cosas, cosas insignificantes para todos menos para Philip. Para él fueron como el sol y la luna. Atrás quedaron los días en que subía hasta Haytersbank y Sylvia hablaba con él; ahora seguía subiendo, pero ella no tenía ánimo para hablar con nadie, y salía de la sala en cuanto él entraba, o ni siquiera entraba, aunque debía de saber que él estaba allí: ese fue el cambio que le llevó de la felicidad a la tristeza.
