Mary Barton
Mary Barton No le quise; y, sin embargo, ahora que se ha ido
me siento sola.
Le obligué a callar cuando me hablaba, pero,
¡ay!, si volviera a hacerlo, no le pediría que callara.
Busqué motivos para no amarle,
y de tanto pensar acabé exhausta.
W.S. LANDOR[48]
