Mary Barton
Mary Barton ¡Un golpe en la puerta! Era Margaret, la joven obrera que vivÃa en el cuarto de arriba, que al oÃr el ajetreo y el silencio subsiguiente habÃa pensado que ya era hora de bajar. Era una joven cetrina, enfermiza y dulce con aire preocupado; su ropa era humilde y sencilla y consistÃa en una especie de vestido de tela oscura, con el cuello cubierto por un chal o pañuelo de lino atado detrás y a los lados. La anciana la saludó muy efusiva y le pidió que se sentara en la silla de la que acababa de levantarse, mientras ella se sentaba con cuidado en el tablón para que Margaret pensara que habÃa escogido aquel asiento porque le apetecÃa.
—No sé qué es lo que habrá entretenido a Mary Barton. Es muy puntual —dijo Alice al ver que Mary se retrasaba.