Norte y sur
Norte y sur Patronos y empleados
Luchan pensamiento y pensamiento, una chispa de verdad
salta del choque del escudo y la espada.
W S. LANDOR[23]
—Margaret, tenemos que devolver la visita a la señora Thornton —le dijo su padre al dÃa siguiente—. Tu madre no se encuentra muy bien y cree que no puede caminar tanto, asà que iremos tú yo esta tarde.
En el camino, el señor Hale empezó a hablar sobre la salud de su esposa con cierta angustia velada, y Margaret se alegró de ver que se preocupaba al fin.
—¿Consultaste al médico, Margaret? ¿Le has enviado aviso?
—No, papá. Me dijiste que viniera a verme a mÃ. Y yo estaba bien. Pero si supiera de algún buen médico, irÃa esta misma tarde a pedirle que viniera a casa, porque estoy segura de que mamá está gravemente indispuesta.
Lo dijo tan lisa y llanamente porque su padre se habÃa negado de plano a aceptar la idea la última vez que le habÃa mencionado sus temores. Pero ahora habÃa cambiado de actitud. Él contestó en tono abatido:
