Norte y sur
Norte y sur —Nada de eso, señor Hale, eran los colchones de la casa de sir John. Bueno, Margaret, tú eres bastante joven, y andas de un lado para otro durante el dÃa, ¿son cómodos los colchones? Recurro a ti. ¿Te dan una sensación de reposo perfecto cuando te echas en ellos; o das vueltas y vueltas intentando encontrar una postura cómoda y despiertas por la mañana tan cansada como cuando te acostaste por la noche?
Margaret se echó a reÃr.
—Si quieres que te diga la verdad, mamá, nunca se me ha ocurrido pensar en la cama, en la clase de colchón. Tengo tanto sueño por la noche que me quedo como un tronco en cuanto me echo donde sea. Asà que no sé si soy un testigo fiable. Claro que también es cierto que nunca tuve la oportunidad de probar las camas de la casa de sir John Beresford. No estuve nunca en Oxenham.