Norte y sur
Norte y sur —Disculpe. Margaret pensó que convendrÃa a los fabricantes de Milton relacionarse un poco más con los hombres de Oxford. ¿No fue asÃ, Margaret?
—Creo que mi idea fue que les beneficiarÃa a todos conocerse un poco mejor, no sé si fue idea mÃa o de papá.
—Asà que ya ve, señor Thornton, deberÃamos haber estado instruyéndonos el uno al otro abajo, en lugar de hablar de las familias Smith y Harrison desaparecidas. Sin embargo, estoy dispuesto a cumplir con mi parte ahora. Me pregunto cuándo se proponen vivir los hombres de Milton. Parece que dedican toda la vida a acumular los medios materiales para hacerlo.
—Supongo que con vivir se refiere usted a disfrutar.
—SÃ, a disfrutar. No especifico de qué porque supongo que los dos consideramos el mero placer un gozo muy pobre.
—PreferirÃa que definiera la naturaleza de disfrutar.
—¡Bueno! Disfrutar de ocio, disfrutar del poder y la influencia que proporcionan el dinero. Todos luchan por conseguir dinero. ¿Para qué lo quieren?
El señor Thornton guardó silencio. Luego contestó:
—La verdad es que no lo sé. Pero yo no lucho por el dinero.