Norte y sur

Norte y sur

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Así que volvieron a la monotonía de la vida tranquila que llevarían en lo sucesivo. Ya no había enferma por quien tener esperanza y temor; incluso los Higgins, por quienes tanto se había preocupado e interesado durante un tiempo, parecían lejos de toda necesidad inmediata de su atención. Los niños Boucher, huérfanos también de madre, requerían la atención que Margaret podía procurarles. Iba con mucha frecuencia a ver a Mary Higgins, que se cuidaba de ellos. Las dos familias vivían en la misma casa: los niños mayores estaban en escuelas humildes, y a los más pequeños, mientras Mary trabajaba, los atendía la vecina amable cuyo sentido común había impresionado tanto a Margaret cuando murió Boucher. Por supuesto, le pagaban por las molestias; y en realidad, en todos estos pequeños planes y arreglos para los huérfanos, Nicholas demostró una sensatez y un criterio ordenado que no tenían nada que ver con sus actos anteriores más excéntricos. Estaba tan entregado a su trabajo que Margaret lo vio muy poco durante los meses de invierno; y cuando lo hizo comprobó que eludía cualquier referencia al padre de aquellos niños a quienes había tomado plena y cariñosamente a su cuidado. No hablaba fácilmente del señor Thornton.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker