Ruth
Ruth LA NOTA Y SU RESPUESTA
En la posada había un gran bullicio. El señor Benson tuvo que esperar largo rato en el saloncito de la señora Morgan antes de que ella pudiese recibirlo, y en la espera, estaba cada vez más impaciente. Finalmente la mujer hizo su aparición y escuchó aquello que tenía que decirle.
La gente puede hablar cuanto quiera del poco respeto que se le atribuye a la virtud cuando no está acompañada de circunstancias exteriores como riqueza y posición social, pero yo creo que a la larga, la pura y simple virtud encuentra siempre una recompensa adecuada al respeto y la reverencia de todos aquéllos cuya estima merece la pena. Lo cierto es que no viene recompensada según los designios de Dios, no se le obedece sumisamente y de manera hipócrita como ocurre con los bienes materiales; pero en su proximidad, las mejores cualidades y los corazones más nobles del prójimo, acuden veloces a su encuentro, con la única condición de que sea pura, simple e inconsciente de su propia existencia.
