Ruth
Ruth Aún no comprendÃa del todo el porqué de tantas e innumerables pequeñas privaciones, de aquellas pequeñas renuncias cotidianas que soportaban con alegrÃa y humildad, hasta el punto de que ya no suponÃan esfuerzo alguno por su parte; para ellos se habÃa convertido en algo natural pensar en los demás antes que en ellos mismos. Ruth no entendÃa que —por ahorrarse algún dinero—, ocuparan sus asientos en el exterior del carruaje, mientras que ella —al estar enferma y precisar de reposo—, viajaba en el interior; no imaginaba que la elección de ellos de tomar unas pocas galletas —en vez de disfrutar de una copiosa cena—, se debiera en realidad, a que la diferencia de precio permitÃa un ahorro que suponÃa un paso más en su plan de hospedarla en su casa. TenÃa una idea del dinero casi infantil; nunca se habÃa parado a pensar en su importancia. Pero muy pronto, cuando llevaba un tiempo conviviendo con los Benson, se le abrieron los ojos; entonces recordó su gran amabilidad durante aquel viaje y conservó este recuerdo como un tesoro en su corazón.