Ruth
Ruth Mientras Sally recogÃa el servicio del té, la señorita Benson y Jemimah acompañaron a Ruth al piso de arriba para acostar al pequeño Leonard.
—Un bautismo es una ceremonia muy solemne —dijo la señorita Bradshaw—. No tenÃa idea de que fuese tan majestuosa. El señor Benson parecÃa hablar como si tuviese en el corazón el peso de una responsabilidad que sólo Dios podÃa aliviar o aligerar.
—Mi hermano se emociona mucho con estas cosas —dijo la señorita Benson para zanjar la cuestión, consciente de que muchas de las plegarias habÃan surgido por la singularidad y tristeza del caso que el señor Benson tenÃa ante sÃ.
—No he sido capaz de seguirle todo el tiempo —continuó la señorita Bradshaw—. ¿Qué pretendÃa decir cuando ha exclamado esta frase?: «Este niño, rechazado por el mundo entero y forzado a la marginación, Tú no lo repudiarás, le consentirás estar a Tu lado y lo consagrarás con Tu bendición omnipotente. ¿Por qué este angelito debe ser despreciado?». No recuerdo las palabras exactas, pero ha mencionado algo parecido.
—¡Querida mÃa! ¡Tiene el vestido empapado! Hay que meterlo en la bañera. Déjeme que se lo escurra.