Ruth
Ruth —Nosotros la llamamos lad’s-love[69]. Cuando siento su aroma y el de la menta, me viene siempre a la memoria el recuerdo de cuando iba a la iglesia en la campiña. ¡Mira! Cogeré una hoja de uva sultanina para meterla en la tetera, le dará un agradable sabor al té. Tiempo atrás tenÃamos un nido de abejas en la tapia, pero cuando murió la señora, nos olvidamos de comunicarles la noticia y de revestir la colmena de luto, asà que el enjambre se marchó sin que nos diéramos cuenta. El invierno siguiente fue muy crudo y finalmente murieron.[70] Bueno querida, el agua está hirviendo y ya es hora de que el patrón vuelva, está cayendo el rocÃo. Mira cómo las margaritas se están cerrando.
Sally como anfitriona era particularmente cortés. Se esforzó en mostrar sus mejores modales para recibir a Ruth en la cocina. Dejaron dormir a Leonard en el sofá del saloncito para poder escucharlo más fácilmente y después se sentaron a coser tranquilamente junto al luminoso fuego de la cocina. Sally, como de costumbre, era la que hablaba, y como de costumbre, el argumento elegido fue la familia de la que habÃa formado parte durante tantos años.