Ruth
Ruth —La tentación es demasiado fuerte para mÃ. ¡Oh, Dios mÃo! ¿Dónde está Tu paz, en la que con tanta fe creÃa en mi infancia? De la cual, incluso ahora, escucho hablar a las personas como si mitigara los problemas de la vida y no debiera ser buscada. ¡Buscada con lágrimas de sangre!
No llegaron ni sonidos ni imágenes en respuesta a este lamento implorante y furioso, que Jemimah creÃa necesario que brotaran del cielo a modo de señal. Pero el alba se hacÃa camino entre la oscuridad de su noche.