Ruth
Ruth Todas estas chiquilladas la molestaban e irritaban mucho más que los informes que recibÃa sobre las más bien serias gamberradas del hijo en el college o en la ciudad. De aquellas graves ofensas no hablaba jamás; de la más mÃnima fechorÃa hablaba casi ininterrumpidamente.
Y sin embargo, a veces la madre tenÃa gran influencia sobre el hijo y nada le era más placentero que ejercitarla. Su sumisión a la voluntad de la madre se recompensaba ciertamente con libertad, puesto que ella encontraba gran placer en arrebatar —a través de la indiferencia o del afecto de él— las concesiones que jamás habrÃa buscado obtener con la fuerza de la razón o apelando a sus principios. Concesiones que por otra parte él frecuentemente le negaba sólo por la satisfacción de afirmar su independencia del control materno.