Ruth
Ruth —Pero Walter dice que ahora es más vital, no tan… ansioso y temeroso —Jemimah añadió las últimas palabras con un tono incierto y dubitativo como si no supiera expresar todo aquello que pretendÃa decir sin herir a Ruth.
—No muestra cuánto le angustia la deshonra. No puedo hablar de este asunto, Jemimah, mi corazón sufre tanto por él. Pero está mejor —continuó, sintiendo que el ansia de Jemimah requerÃa una respuesta aunque fuera a costa de su dolor—. Ahora está estudiando intensamente, es evidente que se toma las lecciones como una evasión a su tormento. Es muy inteligente y yo espero, creo, si bien tiemblo al decirlo, que es un excelente muchacho.
—Tienes que dejar que venga a vernos a menudo cuando volvamos. Estaremos fuera dos meses. Nos vamos a Alemania, en parte por los negocios de Walter. Ruth, esta tarde he hablado con papá muy seriamente y con mucha serenidad; y esta conversación me ha llevado a amarlo aún más y a comprenderle mejor.
—¿Sabe que has venido hoy aqu� Espero que sà —dijo Ruth.