Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte Su sueldo era de 16 libras anuales, de las que tenía que pagar las clases de alemán, por las que le cobraban tanto (quizá se calculara por tiempo) como cuando Emily estudiaba con ella y dividían los gastos; a saber, diez francos al mes. Por expreso deseo explícito de la señorita Brontë, daba las clases de inglés en la classe o aula, sin la supervisión de madame ni de monsieur Heger. Ellos le propusieron asistir a las mismas para imponer orden a las indisciplinadas alumnas belgas; pero ella declinó el ofrecimiento diciendo que prefería imponer la disciplina ella misma a su modo y no depender de la presencia de un gendarme para que la obedecieran. Ocupó una nueva aula que habían construido en el espacio del patio de recreo contiguo a la casa. Era surveillante del primer curso a todas las horas. Y en adelante la llamaron mademoiselle Charlotte, por orden del señor Heger. Prosiguió sus estudios de alemán y de literatura; y todos los sábados iba sola a las iglesias alemana e inglesa. También paseaba sola, y casi siempre por la allée défendue, donde estaba a salvo de intrusiones. Esta soledad era un lujo peligroso para alguien de su temperamento; para una persona tan propensa como ella a la pesadumbre morbosa y aguda.
El 6 de marzo de 1843 escribe lo siguiente: