Fuego y Sangre
Fuego y Sangre Visenya, montada en Vhagar, observaba la masacre desde arriba, su mirada frÃa como el acero. —Es la danza de los dragones —murmuró, más para sà misma que para nadie más.
Al final del dÃa, Mern Gardener estaba muerto, su linaje borrado en un instante. Loren Lannister, consciente de que continuar la lucha era inútil, se arrodilló ante Aegon, jurando lealtad al Trono de Hierro.
—Doblo la rodilla para preservar mi casa y mi pueblo —dijo, su voz llena de amargura.
Aegon lo miró en silencio por un largo momento antes de asentir. —Tu pueblo vivirá, y tu casa será fuerte. Pero no olvides quién domina ahora este reino.
Con la rendición de Loren, las Tierras del Oeste y el Dominio cayeron bajo el dominio de los Targaryen. Pero mientras las noticias de la derrota llegaban a otras partes de Poniente, la resistencia continuaba. En el Norte, Torrhen Stark enfrentaba una decisión que definirÃa su legado.
—Si luchamos, moriremos —dijo Torrhen a sus consejeros, su voz cargada de una gravedad que pesaba como el invierno.
—Pero si nos rendimos, ¿quién seremos? —preguntó su hermano menor, Brandon.