El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia —Al contrario, se imaginó que su hijo era un hombre poderoso y rico de Babilonia. Sugerirle lo contrario la hubiera enfurecido. Solamente tuve derecho a una reprimenda. SabÃa que corrÃa un riesgo porque su hijo era inexperto pero como ella ofrecÃa la garantÃa, no pude negarle el préstamo.
»Esto —continuó Maton mientras agitaba un pedazo de cuerda anudado— pertenece a Nebatur, el comerciante de camellos. Cuando compra un rebaño que cuesta más de lo que él posee, me trae este nudo y yo le hago un préstamo según sus necesidades. Es un comerciante muy listo. ConfÃo en su juicio y puedo prestarle dinero tranquilamente. Muchos otros mercaderes de Babilonia también gozan de mi confianza porque su conducta es honrada.
»Los objetos que me entregan en depósito entran y salen regularmente del cofre. Los buenos mercaderes forman un activo en nuestra ciudad y para mÃ, es beneficioso ayudarles a mantener vivo el comercio para que Babilonia sea próspera.
Maton tomó un escarabajo esculpido en una turquesa y lo lanzó desdeñosamente al suelo.
—Es un insecto de Egipto. A1 joven que posee esta piedra no le importa demasiado que algún dÃa yo recupere el oro. Cuando se lo reclamo, me responde: ¿cómo puedo devolverte el dinero si la desgracia se cierne sobre mÃ? ¡Tienes a otros!