El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia »—¿Qué pensáis de mà ahora, que tengo alma de hombre libre o de esclavo? —le pregunté repentinamente.
»—¿Quieres devolver las deudas que contrajiste en Babilonia? —me preguntó ella.
»—Sà que lo quiero, pero no veo cómo podrÃa hacerlo.
»—Si dejas que los años pasen sin preocuparte y sin hacer esfuerzo alguno para devolver ese dinero, entonces tienes alma de esclavo. No puede ser de otro modo si un hombre no se respeta a sà mismo; nadie se puede respetar si no paga las deudas que ha contraÃdo.
»—¿Pero que puedo hacer si soy esclavo en Siria?
»—Sé esclavo en Siria ya que eres un ser débil.
»—No soy un ser débil —repliqué.
»—Entonces, pruébalo.
»—¿Cómo?