El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia »—¿Acaso tu rey no combate a sus enemigos con todas las fuerzas que tiene y de todas las maneras que puede? Tus deudas son tus enemigos, te hicieron huir de Babilonia. Dejaste que se acumularan y se hicieron demasiado grandes para ti. Si las hubieras combatido como un hombre, las habrÃas vencido y hubieras sido una persona honrada por las gentes de tu ciudad. Pero no tuviste valor para hacerlo y mÃrate: tu orgullo te ha abandonado y has ido de desgracia en desgracia hasta que has llegado a ser esclavo en Siria.
»Pensé mucho en estas desagradables acusaciones y concebà diversas teorÃas exculpatorias para probarme que en mi fuero interno no era un esclavo, pero no tuve oportunidad de utilizarlas. Tres dÃas más tarde, las sirvienta de Sira me vino a buscar para conducirme ante mi ama.
»—Mi madre vuelve a estar muy enferma —dijo—. Unce los dos mejores camellos de mi marido, átales odres llenas de agua y carga las alforjas para un largo viaje. La criada te dará la comida en la tienda de cocina.