El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia »Entonces algo extraño ocurrió. El mundo entero me pareció ser de un color diferente, como si hasta ese momento lo hubiera visto a través de una piedra coloreada que de repente hubiera desaparecido. Por fin comprendà cuáles eran los verdaderos valores de la vida.
»¡Morir en el desierto! ¡Jamás! Gracias a una nueva visión se me aparecieron todas las cosas que tenÃa que hacer. Primero, volverÃa a Babilonia y darÃa la cara ante todos con los que habÃa contraÃdo deudas. Les dirÃa que tras años de errar y de desgracias, habÃa vuelto para pagar mis deudas tan rápido como me lo permitieran los dioses. Después construirÃa un hogar para mi mujer y me convertirÃa en un ciudadano del que mis padres estarÃan orgullosos.
»Mis deudas son mis enemigos, pero los hombres que me han prestado dinero son mis amigos, pues han tenido confianza y han creÃdo en mÃ.
»Me tambaleaba sobre mis piernas debilitadas. ¿Qué significaba el hambre? ¿Qué significaba la sed? Sólo eran obstáculos en el camino de Babilonia. SurgÃa en mà el alma de un hombre nuevo que iba a conquistar a sus enemigos y a recompensar a sus amigos. Me estremecà ante la idea del gran proyecto.