El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia Al final el viejo Alkahad no es tan malo pues me dijo: Antes eras como un trozo de barro blando que podÃa ser apretado y moldeado por cualquier mano, pero ahora eres como una moneda de cobre que se puede sostener sobre su canto. Si necesitas plata u oro, ven a verme en cualquier momento.
No es el único que me respeta, muchos otros me hablan con deferencia. Mi buena mujer me mira con aquel brillo en los ojos que hace que un hombre se sienta confiado.
Pero ha sido el plan el que me ha dado el éxito, me ha hecho capaz de devolver el dinero de mis deudas y ha hecho tintinear el oro y la plata en mi bolsa. Lo recomiendo a los que quieran prosperar. Pues, si ha conseguido que un esclavo pagara sus deudas, ¿no ayudará a un hombre a encontrar su libertad? Y yo no lo he abandonado pues estoy convencido de que, si lo sigo, me hará un hombre rico entre los hombres.
St. Swithin’s College
Nottingan University
Newark-on-Trent
Nottingham
7 de noviembre de 1936
Sr. Profesor Franklin Caldwell
Expedición CientÃfica Británica
Hillah, Mesopotamia
Querido profesor: