El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia »Este es, queridos estudiantes, el primer medio que he descubierto para llenar una bolsa vacÃa: de cada diez monedas que ganéis, gastad sólo nueve. Discutidlo entre vosotros. Si alguno puede probar que no es cierto, que lo diga mañana cuando nos volvamos a encontrar.
La segunda manera:
Controlad vuestros gastos
Algunos de vosotros me habéis preguntado lo siguiente:
—¿Cómo puede un hombre guardar la décima parte de lo que gana cuando ni las diez décimas partes son suficientes para cubrir sus necesidades más apremiantes? —se dirigió Arkad a los estudiantes el segundo dÃa—. ¿Cuántos de vosotros tenÃais ayer una fortuna más bien escasa?
—Todos —respondió la clase.
—Y sin embargo no ganáis todos lo mismo. Algunos ganan mucho más que otros. Algunos tienen familias más numerosas que alimentar. Y en cambio, todas las bolsas estaban igual de vacÃas. Os diré una verdad que concierne a los hombres y a sus hijos: los gastos que llamamos obligatorios siempre crecen en proporción a nuestros ingresos si no hacemos algo para evitarlo.