El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia —Queridos estudiantes, hoy voy a hablaros de una de las maneras más importantes de amasar una fortuna. Pero no os hablaré del oro sino de vosotros, los hombres de vistosas ropas que estáis sentados frente a mÃ. Voy a hablaros de las cosas de la mente y de la vida de los hombres que trabajan para o contra su éxito.
Asà habló Arkad a su clase el séptimo dÃa.
—No hace mucho tiempo, un joven que buscaba alguien que le prestara dinero me vino a ver. Cuando le pregunté sobre sus necesidades, se quejó de que sus ingresos eran insuficientes para cubrir sus gastos. Le expliqué que en tal caso era un cliente ruin para el prestamista porque no podrÃa devolver el préstamo.
»Lo que necesitas, muchacho —le dije—, es ganar más dinero. ¿Qué podrÃas hacer para aumentar tus ingresos?
»—Todo lo que pueda —respondió—. He intentado hablar con mi patrón seis veces durante dos lunas para pedirle un aumento pero no lo he conseguido. No puedo hacer más.
»Su simpleza hace reÃr pero poseÃa una gran voluntad de aumentar sus ganancias. TenÃa un justo y gran deseo ganar más dinero.