El Profeta
El Profeta Sólo un aliento más respiraré en este aire calmo, sólo una mirada cariñosa hacia atrás,
Entonces me pongo entre Uds., un marinero entre marineros.
Y tú, mar vasto, madre incansable,
Sólo tú eres paz y libertad para el rÃo y el arroyo,
Sólo una curva más hará este arroyo, sólo un murmullo más en este claro,
Y entonces vendré a ti, una gota ilimitada para un océano ilimitado.
Y mientras andaba vio desde lejos a hombres y mujeres dejando sus campos y sus viñas y apresurándose hacia las puertas de la ciudad.
Y oyó él sus voces diciendo su nombre, y gritando de campo en campo contándose de la llegada de la nave.
Y él se dijo a sà mismo:
¿El dÃa de despedir será el dÃa de reunir?
Y se dirá que mi vÃspera fue de veras mi alba?
Y, ¿qué le daré a él que dejó su arado en el surco o a él que ha parado la rueda de su lagar?
¿Mi corazón volverá en un árbol cargado de fruta, la que puedo recoger y darles a ellos?
Y, ¿mis deseos fluirán como una fuente para que pueda llenarles las copas?
