Los padecimientos del joven Werther
Los padecimientos del joven Werther 26 de noviembre de 1771
Por ahora mi situación aquà comienza a ser aceptable. Lo mejor es que estoy bastante ocupado; además está la gran cantidad de gente, figuras nuevas de todo tipo que suponen un variopinto espectáculo para mi alma. He conocido al conde de C***, un hombre a quien cada dÃa admiro más, una cabeza muy bien amueblada y que por lo tanto no es frÃa, porque su interés abarca los campos más diversos; en el trato con él destaca una gran sensibilidad para la amistad y el amor. Él se interesó por mà cuando le entregué un encargo comercial y notó con las primeras frases que nos entendÃamos, que podÃa hablar conmigo de manera distinta a la que podÃa hacerlo con otros. No tengo palabras para agradecerle su comportamiento abierto conmigo. No hay en el mundo alegrÃa tan cálida y tan auténtica como el ver que un espÃritu excelso se abre ante uno.
24 de diciembre de 1771