Almas muertas
Almas muertas —Discúlpeme, pero no llego a entender… ¿Se trata de la historia de una época determinada, o bien de diversas biografÃas? ¿De todos los generales, o únicamente de los que tomaron parte en la campaña del año 12?
—Asà es, Excelencia, de los que tomaron parte en la campaña del año 12 —y tras pronunciar estas palabras, se dijo para sus adentros: «¡Que me maten si logro comprender algo!».
—¿Y por qué razón no viene a verme? Yo podrÃa proporcionarle curiosos documentos.
—No se atreve, Excelencia.
—¡Qué tonterÃa! Por unas palabras carentes de importancia que nos cruzamos… Yo no soy lo que él se imagina. Hasta estoy dispuesto a acudir yo mismo a su casa.
—No lo consentirá, querrá venir él —replicó Chichikov, quien habÃa recobrado ya su presencia de ánimo, al mismo tiempo que pensaba: «¡Pues sà que han venido a tiempo los generales! ¡Y yo que dije lo primero que se me ocurrió!».