Almas muertas
Almas muertas —¿Desea usted saber el motivo? Pues bien, el motivo es que me gustarÃa comprar campesinos… —dijo Chichikov, quien, hecho un lÃo, dejó la frase sin terminar.
—PermÃtame —prosiguió Manilov—, ¿en qué forma quiere comprar los campesinos, con sus tierras o sencillamente las personas, o sea sin cultivos?
—No. No se trata precisamente de campesinos —replicó Chichikov—. Lo que yo pretendo son sólo los muertos.
—¿Cómo? Perdóneme, no tengo el oÃdo muy fino y he creÃdo oÃrle decir algo muy extraño.
—Mi intención —explicó Chichikov— es comprar muertos, pero que en la relación del censo consten como vivos todavÃa.