Almas muertas

Almas muertas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Kostanzhoglo no se limitó a mostrarle toda su finca, sino que se ofreció a acompañarle a casa de Jlobuev a fin de ver juntos su hacienda. Chichikov se encontraba de excelente humor. Tras un copioso almuerzo se acomodaron los tres en el carruaje de Pavel Ivanovich. El cabriolé del anfitrión les seguía vacío. «Yarb» corría delante, asustando a los pájaros del camino. A lo largo de quince verstas se extendían a los dos lados los bosques y tierras de labor de Kostanzhoglo. Era una continua sucesión de prados y arboledas. No se veía ni una mala hierba, aquello parecía verdaderamente un jardín de delicias.












👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker