Diario de un loco
Diario de un loco ¡Ah, por fin! Ya sabÃa yo que los perros tienen opiniones polÃticas sobre todas las cosas. Veamos lo que dice sobre papá…
"… Un hombre muy raro. Permanece la mayorÃa del tiempo callado. Rara vez habla; pero la semana pasada hablaba sin cesar consigo mismo. No hacÃa más que preguntarse: '¿Lo recibiré o no?' CogÃa un papel en una mano, mientras la otra permanecÃa vacÃa, y volvÃa a repetir: '¿Lo recibiré o no?' Una vez hasta se dirigió a mà con la siguiente pregunta: 'Tú qué crees, Medji, ¿lo recibiré o no?' Yo no pude comprender lo que querÃa decirme con eso; sólo olfateé su zapato y me fui. Una semana después, ma chère, papá estaba loco de alegrÃa. Toda la mañana recibió visitas de unos señores vestidos de uniforme que lo felicitaron por algo. Durante la comida estuvo tan alegre como nunca le viera; no paraba de contar chistes. Después de comer, me levantó en sus brazos y me acercó a su cuello, diciéndome: '¡Mira, Medji, lo que llevo!' Yo vi sólo una cinta, la olfateé, pero no hallé en ella ni el menor aroma; finalmente, la lamà con cuidado, estaba algo salada."
¡Bueno! Me parece que este perro es un poco demasiado atrevido. HarÃa falta darle una buena paliza. ¡AsÃ, pues, nuestro hombre es ambicioso! Habrá que tenerlo en cuenta.
"Adiós, ma chère. Me marcho corriendo… Mañana acabaré la carta.