Historias de San Petersburgo
Historias de San Petersburgo Al entrar en el salón, Chartkov encontró ya multitud de visitantes reunidos ante el cuadro. Reinaba un profundísimo silencio, cosa muy poco frecuente en las reuniones de críticos. Chartkov adoptó al instante el aire grave de un entendido y se acercó cuadro. ¡Dios de los cielos! ¿Qué estaba viendo?