Las Veladas de Dikanka
Las Veladas de Dikanka El ciego dio por terminada su canción; de nuevo empezó a tañer las cuerdas; se puso a cantar divertidos episodios de Jomá y Yerioma, del Vidriero Stokoza… pero los viejos y los jóvenes aún no se habían recobrado y durante un buen rato mantuvieron las cabezas bajas, pensando en ese terrible episodio que había sucedido en los tiempos antiguos.