El Viento en los sauces
El Viento en los sauces Hechizado y temblando de emoción, el Ratón de Agua siguió legua tras legua al Aventurero por bahías de aguas agitadas, cruzando radas consteladas de navíos, pasando barras de puertos con la marea alta, remontando ríos sinuosos que ocultaban tras bruscos meandros sus pueblecitos atareados, hasta dejarle plantado con un suspiro de pesar a la entrada de su aburrida granja de tierra adentro, de la que no quería saber nada.