Arizona

Arizona

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, Slim —replicó Ames—. Sólo le he hecho una caricia en el ojo y luego le he dado un golpecito en su punto débil. ¿No le dije a usted que necesitaba alimento?

—Aquí viene el patrón —dijo en voz alta Lany Price. Poca atención prestó nadie al coche que se acercaba.

—Me ha dado usted un puntapié en el vientre —repitió Slim—, pero pegarme a mí no es ningún juego. Blab, necesito tu revólver.

—Slim, tú estás loco —saltó MacKinney, recobrándose de repente—. ¡No pensarás pegarle un tiro a éste!

—¿Cómo que no?

—¡Pero hombre, éste es un antiguo socio mío!, —protestó MacKinney.

—Lo siento mucho —contestó, terco, Slim, aunque pareció impresionarse, y se levantó—. Me has engañado, pues me juraste que no tenías más socio que yo.

Sí, pero de esto han pasado muchos años. Creí que estaba muerto.

—Pues es muy triste para dos viejos amigos volverse a reunir de esta manera. Ahora no vas a creer que ha muerto. Lo sabrás.

—Pero, Slim, ¿no has oído quién es éste?

—No, ni me importa. Ha dicho que estoy mal de la cabeza.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker