Arizona
Arizona —Hermosos, Cappy. Las bellotas a montones en el suelo; hay muchas fresas y uvas, y la mejor cosecha de piñones que ha habido en muchos años. La caza está todavÃa muy alta y no bajará hasta que no empeore el tiempo. Hemos tenido muchas lluvias en el momento oportuno y las nieves del invierno tardarán. Apuesto a que conozco más de cien colmenas. Te hemos estado esperando, recordando tu debilidad por la miel.
¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Cómo si a ti no te ocurriera lo mismo! Y a usted, Playford, ¿qué le parece la miel del Tonto?
—¿A m� Me gusta tanto como a los osos.
—Me alegro mucho de todo esto —declaró satisfecho el cazador—. Supongo que vosotros, muchachos, vendréis conmigo; por lo menos este invierno…
—Desde luego, Cappy —repuso Rich.
—Muy satisfecho de la oportunidad —añadió Playford—. Mi casa está ya preparada para el invierno. Tengo hasta leña cortada.
—Afortunadamente he traÃdo un saco de cepos nuevos —dijo Tanner.
—¡Eh, Rich! —llamó la madre desde la cocina—. Ven a llevar la cena si no quieres que la vierta.