Arizona
Arizona —SÃ, y con mi hijo —interrumpió con amargura Halstead—. Ese ladrón se llama Clive Bannard y procede del Este, según dice. Tiene un lugarteniente, Barsh Hensler, que vive en Yampa; hasta qué punto han pervertido a Fred, que es mi hijo, no lo sé, pero he oÃdo lo bastante para angustiarme.
Ester se adelantó en su asiento, resistiendo una excitación que le hacÃa casi imposible guardar silencio. Ames levantó su mano morena con gesto lento y deprecatorio.