Bajo el cielo del oeste

Bajo el cielo del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Con Florencia emprendió la ascensión de la prolongada y gris ladería que llevaba al rancho. Aquella noche se sintió abrumada por un desmedido cansancio, que ella atribuyó más al exceso de trabajo mental que al caballo. El siguiente día, empero, la halló poco dispuesta al reposo. No anhelaba actividad, ni excitación, ni placer. Un inequívoco instinto, emanado de las tumultuosas sensaciones de los últimos días, le daban la clara persuación de que había faltado algo en su vida. No podía ser amor, ya que amaba a sus padres, a su hermano, a sus amistades; tampoco era consideración hacia el pobre, el desgraciado o el desvalido, pues repetidas veces demostró su simpatía hacia ellos con generosos dones; no eran diversiones, cultura, viajes, sociedad, riquezas, posición o fama, pues todo eso lo había gozado toda su vida. Fuese como fuese, recordaba los desconcertantes indicios de ese vacío, las esperanzas frustradas a punto de realizarse, las obsesionantes promesas incumplidas. El hecho era que todo esto había permanecido oculto e ignorado allá en su hogar, y aquí en el Oeste comenzaba a tentarla, impulsándola a descubrirlo. Por eso no podía descansar, ansiaba ir y ver, ya no perseguía un fantasma; era la búsqueda de un tesoro que se obstinaba en permanecer alejado, intangible, como la substancia de los sueños.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker