Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste »Esta mañana fui al alojamiento de Nels. Allí estaban algunos de los muchachos haciendo conjeturas sobre Gene cuando, real como la vida, Gene aparece a la vuelta de la esquina. Pero no era el mismo Gene. Estaba blanco y sus ojos le refulgían como ascuas. En los labios asomaba su antigua sonrisa burlona y despreocupada y… algo más que me era incomprensible. Frankie Slade va y hace una observación… no mucho más mordaz que otras de las muchas que ha venido haciendo últimamente… y Gene salta de su silla, le sacude una somanta de primera y lo arrastra por la pieza. Frankie no se sintió tan vapuleado como atónito. “Gene —díjole—, ¿qué diablos te sucede?”. Y Gene le contestó muy finamente: “Frankie, estando solos quizá seas soportable, pero tu conversación ofende a un caballero”.