Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste —Fue por lo siguiente. Estaban todos reunidos allá, atisbándose los unos a los otros. La pelota de Monty Price cayó en una tronera, y él la sacó afuera para mejorar su posición. ¡Por Júpiter! Todos ellos han venido haciendo lo propio; pero entonces se había enconado la cosa. Stillwell y los suyos vieron a Monty mover la pelota, y después de armar un escándalo, recurrieron a mí. Puse la cosa en su punto, enseñándoles el reglamento. Monte reconoció su falta. Sin embargo, cuando se trató de colocar la píldora en su posición primitiva, en la tronera… surgió una nueva complicación. Monty dispuso la pelota en la forma para él más conveniente y luego clavó en mí sus pupilas con amenazadora expresión.