Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste Hubo una nueva demora motivada por el cambio de caballos de Dorotea y Stewart. El que, dadas las circunstancias, el cowboy perdiese un tiempo de que tan avaro se había mostrado, extrañó y preocupó a Magdalena. En realidad, la actitud serena y alerta de los cowboys, distaba mucho de ser tranquilizadora. Al reanudar la marcha pudo notar que Nels y Nick se habían situado a considerable distancia a la vanguardia. Monty guardaba las espaldas al grupo, manteniéndose bastante distanciado de ellos y Stewart les acompañaba. Magdalena oyó a Boyd Harvey preguntar a Stewart si unos hechos como el que había mencionado y que motivaba la jornada eran allí corrientes. El cowboy replicó que a excepción de algunos casos raros de bandolerismo, análogos a los que podían acaecer en cualquier sector apartado del país, hacía varios años que en los confines de la divisoria reinaba paz y tranquilidad. La revolución mejicana había hecho renacer el desenfrenado espíritu de tiempos pasados, con su secuela de incursiones, atracos y, naturalmente, uso y abuso de armas. Magdalena pensó que lo cierto del caso era que regresaban a la alquería escoltados por una guardia armada.